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Friday, April 08, 2005

Un problema de tesis y no de hombres

Preocupado como estoy por la situación del país, comenzaré haciendo una crítica a algunas ideas peligrosas pero extendidas. Pues si una filosofía ha de enseñar a vivir en esta Tierra, entonces ha de responder a las interrogantes que la gente hace con respecto a los más prácticos temas de la vida.

Pero tales respuestas no son fáciles, no son rápidas. No hay atajo. O usted toma la decisión de pensar mucho para ganar en el largo plazo, o usted decide pensar poco y ganar temporalmente para estrellarse en el futuro. Su elección está siempre en sus manos.

Decía Churchill que la Democracia es un sistema perverso pero que no hay algo mejor. ¿Está seguro? En realidad es un sistema perverso en su totalidad. Y sí, señores, existe un sistema mejor. Hay gente que piensa -de buena fe- que la falla del sistema se debe a que, pese a ser bondadoso, los hombres han fallado en estar a la altura de esa bondad. Luego viene todo el complejo de culpa consecuente. Tal complejo de culpa hace a la gente aun más vulnerable completándose así un fatal círculo vicioso. Pero nadie ha cuestionado la premisa fundamental. Yo la voy a cuestionar. (De hecho, esa maldad llamada democracia tendrá su merecido post dedicado a desarticularla parte por parte).

Para empezar, es un error pensar que existe el Gobierno de los Santos Ángeles. Hay gente que -insisto, de buena fe- defiende esa idea y está esperando el famoso gobierno en el cual:
1.- El presidente es honesto.
2.- Los diputados todos son honestos.
3.- Los ministros son honestos.
4.- Los jueces son honestos.
5.- Los militares son honestos.
6.- La policía es honesta.

Por favor señores, ¿me pueden decir qué es esta alucinación? ¿De dónde sacaron tal noción? ¿Están esperando que Jesucristo y sus ángeles bajen a gobernar? ¿Y a gobernar Ecuador?

La cadena causal

Esto sucede cuando no se toma en cuenta la Causa-Efecto, y fallan en reconocer qué acciones generan qué consecuencias. Entonces comienzan a pensar que es una "falla humana", que el señor ABC tuvo "malas intenciones", que el político XYZ "es un malvado", y cosas por el estilo. No me digan que no sabían que todos los políticos tienen buenas intenciones.

Pero el asunto no son las intenciones, los deseos o los miedos de la gente. El asunto es que vivimos en un Universo regulado por leyes naturales y cada acción y cada evasión de cada persona tiene sus respectivas consecuencias. Ley inapelable, por cierto.

Entonces, resolver un problema político requiere entender qué es lo que un hombre puede hacer por naturaleza, y qué es lo que no puede hacer. Y cuál es el límite que una persona ha respetar y dar las razones para ello. Pero esto no se puede alcanzar si las personas insisten en que "es cuestión de diálogos", de llegar a "consensos", porque supuestamente no existe una ética objetiva.

¿Y cómo deducir una ética objetiva si no se conoce cuál es la naturaleza exacta del hombre?

¿Y cómo conocer la naturaleza del hombre si a nivel epistemológico (de conocimiento) se defienden la revelación, la fe, los sentimientos, el instinto, el determinismo, la popularidad o las encuestas como guías del ser humano; mientras se rechaza el libre albedrío y se califica a la razón de imperfecta, es decir, se desprecia lo mejor del hombre?

¿Y cómo no tener problemas epistemológicos si, a nivel metafísico, se defiende que todo es relativo, que la vida es ilusión, que la objetividad no existe, que todo es deformado y alterado por la conciencia del hombre, que los absolutos no existen, que los valores no son absolutos, que la verdad absoluta no existe?

En algún comentario dije que cuando se reniega de la ley de Identidad y la Causa-Efecto solo nos queda el misticismo. Para saber si alguien está errando en ello, escúchelo hablar, léalo atentamente:
- ¿Ha leído algún periodista decir que el boom de los países del sudeste asiático es un "milagro económico"? ¿Milagro? ¿Puede haber algo más místico que eso? Eso implica que no hay causa razonable para ello, simplemente sucedió por milagro.
- ¿Los ha oído decir que la realidad de nuestro país no es como la realidad de otros países? ¿Qué? ¿Hay dos o tres realidades? ¿Que aquellas causas que enriquecieron otros países no van a enriquecer el nuestro?

Como suelen decir: "Una cosa lleva a la otra". Cuando se reconozca que malas premisas generan malos resultados, independientemente de nuestros caprichos y anhelos. Que la causa efecto rige tanto hoy como lo hizo en el antiguo Egipto, en el Jurásico o lo hará mañana. Que el robo genera pobreza, pero que la honestidad no es algo sin causa y sin motivo sino, todo lo contrario, que ha de ser motivada y estimulada. Cuando se reconozca que el problema no es la "naturaleza de maldad" del hombre sino sus pésimas teorías disfrazadas de moralidad. Y que es inútil desear "que se vayan todos" para que los sucesores cometan exactamente los mismos errores teóricos. Cuando se deje de despreciar la teoría... Entonces y solo entonces, mejores días se vislumbrarán para este país.
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